No todo está perdido, ante la dramática situación país y el maltrato y violación de los derecho de NNA.
¿Es posible cambiarlo? Sí, es posible, todo es perfectible y creo fehacientemente, que esta es la manera de auspiciar un mejor futuro generacional para nuestro país, haciendo o creando conciencia de manera efectiva.
En nuestra historio penal, nos hemos encontrado con casos de han marcado a sangre, la pésima condición de vulnerabilidad de nuestros NNA.
Hace pocos días atrás, un canal de televisión sacó al aire, un programa que narraba la vida del TILA, personaje que cumple condena por una serie de asesinatos en serie, robo y violaciones, con un alto grado de sadismo y perversión.
Al ser este interrogado y periciado, se descubrió que en su niñez había sufrido violaciones reiteradas y pésimos tratos de quien tenía su cuidado personal.
Que su pasada por el Sename y el Psiquiátrico, en el que su madre lo internó, con la finalidad de ayudarlo, sólo se convirtieron en salas de torturas, una escuela de delincuencia y en potentes fertilizantes para el cultivo de todo esa animadversión que terminó dañando tanto su su alma, que ocasionó serios trastornos de personalidad que terminaron por corromper toda su lógica y donde fue tipificado de psicópata.
¿Qué habría ocurrido, si ese niño hubiera tenido una familia afectivamente sana y con normas claras?
Probablemente su vida sería distinta, porque no es sólo labor del estado enfrentarse ante hechos consumado y seres dañados e irrecuperables, sino que anticiparse a estos hechos y generar normas que obliguen EFECTIVAMENTE a los padres a asumir su responsabilidad.
Sólo a través de
esta medida, podremos bajar las tasas de deserción escolar, el consumo de
drogas, la delincuencia y conseguir niños felices.
El lograr que los padres tengan la obligatoriedad de
cumplir con estos requerimientos y además determinar las sanciones de quienes las incumplan, puede traducirse a fin de cuentas en la solución o en
su defecto el inicio del cambio o la patada inicial, a UN NUEVO MUNDO.
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